HYGGE

Como decía hoy en Instagram, tengo varias entradas empezadas pero ninguna me acaba de convencer… Pero va, os voy a hablar del movimiento Hygge.

Gracias a Google Translate y su vocecilla robótica, ya sé cómo se pronuncia; cirqué o algo así dice…  (Era un dato importante a tener en cuenta)

 

Fuera de cómo suene, cuando descubrí este término que usan los daneses para hablar de la felicidad de las pequeñas cosas, me llenó.

Es de todos sabidos que soy una ñoña, romanticona, y que disfruto mil de los detalles: un abrazo inesperado, una tarde de sofá y manta, una lectura con luz tenue, una copa de vino con música de fondo, o unas buenas risas con los amigos alrededor de la mesa.
Sobretodo en otoño/invierno, mis estaciones favoritas… Mi yo más “blando” sale ahora, porque en pleno verano, ¡todo me da asco! 😛

Es por eso que me apetece mucho leer este libro y adentrarme en la vida de los daneses. Porque sí, ese término es de ellos. Si volvemos a Google Translator, nos dirá que significa “comodidad”, pero vamos, que según las opiniones que he ido leyendo, significa aquello que te haga sentir bien, con lo que te sientes protegido y refugiado.

Hygge: la felicidad en las pequeñas cosas; de Meik Wiking
Hygge: la felicidad en las pequeñas cosas; de Meik Wiking

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Volviendo a los daneses, deciros que son considerados las personas más felices del mundo; Pero pensaremos que allí, con el frío que hace, ¿Cómo pueden serlo? Pues por eso, porque disfrutan de las pequeñas cosas. Nosotros igual esas cosas con las que ellos se deleitan, las vemos una tontería… pero justo por eso ellos son más felices. Aunque está claro que aquí cada uno encuentra su felicidad en cosas diferentes.

 

En cuanto tenga un rato me pondré a “devorar” este libro, porque por lo que he podido ojear, te da consejos para conseguir ser más hygge, recetas, o cómo escoger la luz adecuada. Y ya que estoy en época de cambios, este libro puede ser ‘muy bien’ ☺

 

Por el momento os dejo mis momentos hygge:

momento hygge
momento hygge
  • Té chai y bebida de avena bien calentito en mi taza de Granada (sí, es un detalle tonto, pero no me sabe igual en otra…)
  • Una tarde de sofá, a las 16h, cuando todavía entra el solecito
  • Leer con luz tenue
  • El silencio del invierno con la estufa puesta
  • Un buen concierto de villancicos (¿Os apuntáis a los del Orfeó? ♥)
  • Familia y amigos

Eso dentro de casa… ¡fuera puedo ser más hygge aún si cabe! Entrar en una librería me vuelve loca, y podría tirarme horas y horas; disfrutar de un restaurante, un anochecer, embobarme con las luces de Navidad, ver a un niño sonreir,…

Londres2015
Londres2015

Todas esas “tonterías” me vuelven loca y me hacen estar en mi refugio. Protegida. Relajada.
Y hablando de relax…. Si ponéis en Spotify “hygge”, os saldrá una lista: HYGGELIG JAZZ: bru-tal.

Te dejo enlace aquí para más info sobre el libro en CasaDelLibro

 

 

 

¡FELIZ SEMANA!

 

1 Comment

  1. Natalia 20 noviembre, 2017 at 5:18 pm

    Cuando te devores el libro, avísame, cuéntame que tal esta… que puede que también me haga falta 😛

Deja un comentario