Navarra, ruta por el norte

Un año después, retomo el viaje a Navarra.

(¡Un año! Pero bueno, más vale tarde que nunca… o eso dicen.)

 

Fue una escapada de 4 noches, donde planteamos Pamplona como territorio base, y a partir de ahí, ir moviéndonos. Para la búsqueda de alojamiento, primero opté por Airbnb, porque para quién no conozca la página, hay casas muy cucas, puedes filtrar si quieres compartir habitación, casa entera, en el centro de la city, etc. Y a precios más que recomendables. Encontré un apartamento ideal, que al buscarlo en google para ver si había más referencias (sí, no me quedo con lo primero que me dicen), me salió que también estaba en Booking. E voilà, unos 10-20€ más barato. Así que reservé inmediatamente, por lo que nos salió tirado de precio. 4 noches en Pamplona a precio de risa.

El Apartamento que elegimos es Apartaments Plaza Príncipe Viana, a 10′ andando de la calle Estafeta (modo guiri ON) 3er piso con ascensor, 2 habitaciones, armarios empotrados, 1 baño, comedor con tv y cocina amplia (con todos los accesorios de cocina) Un pisito de soltero bien recuco, made in IKEA, pero bien apañao. Vamos, que recomendadísimo. Para aparcar en la zona bastante bien, zona azul, pero excepto el último día que la gente debió hacer operación retorno, no tuvimos problema para aparcar en la puerta. (Tengamos en cuenta que nos pasábamos el día fuera “de casa”)

Salón
Salón-comedor

 

Cocina
Cocina

 

2 Habitaciones, baño y terraza común
2 Habitaciones, baño y terraza común

 

 

La salida la hicimos bien prontito, e hicimos la primera parada en Zaragoza; visita a la Pilarica, reponer fuerzas en un bar, y siguiente parada, Olite, donde mis padres aprovecharon para pasear por sus calles empedradas, mientras mi hermano y yo subíamos y bajábamos las chorrocientas escaleras del Palacio Real, patrimonio histórico de Navarra. (Cuidado con querer jugar al escondite, ¡¡¡porque cabe la posibilidad que juguéis durante horas!!! Jajaja)

Zaragoza
Zaragoza

 

Palacio Real Olite
Palacio Real Olite

 

Y para acabar el día, llegada a nuestro bonito apartamento.

 

El siguiente día lo empezamos en el pueblo más bonito de la zona, Ochagavía. Poco que decir de él, más que ID. Digno de conocer, desconectar un ratito y disfrutar de las vistas. Es muy pequeñito, pero acogedor.

Ochagavía
Ochagavía

 

Y de ahí seguimos el camino hasta el Monasterio de Leyre. Si la visita guiada ha empezado cuando llegas, te dan una llave para que vayas abriendo y cerrando las puertas del monasterio. ¡Tienes el poder por un rato! 😛

La visita empieza en la Cripta, con un bosque de columnas muy robustas y rústicas. Con la visita guiada creo que te llevan por el Túnel de San Virila, pero nosotros tuvimos que salir, cerrar y dar la vuelta para poder acceder a la Iglesia, donde encontramos una cabecera románica, consagrada en 1057, igual que la cripta, convirtiéndose en una de las primeras construcciones románicas de España. La gran nave también es románica, pero más alta que la cabecera, y por último, la bóveda gótica, que cubre con un solo arco los 14 metros de la nave. Al salir, nos encontramos con la fachada principal, donde tenemos una portada similar a la de la catedral de Santiago.

Monasterio de Leyre
Monasterio de Leyre

 

Al girar veremos el Patio de la Hospedería, situado entre el muro de la iglesia y el actual hotel, donde he de decir que comimos ¡como auténticos reyes! Recomendadísimo.

 

Al día siguiente pusimos rumbo hacia el norte, croquetamenteZugarramurdi. Y yo que había visto la película “Las brujas de Zugarramurdi” hace unos unos años, no podía perderme las cuevas. Me imaginé a las brujas haciendo de las suyas, a todo el equipo de rodaje bambando a sus anchas por ese mágico lugar y me gustó todavía más.

Pero bueno, primero paseamos por el pueblito, muy de película de terror (no es que haya visto muchas, pero tenía aires de pueblo donde los fantasmas se pasean a sus anchas…jaja), almorzamos en una taberna francesa y pusimos camino hacia las Cuevas. Mojaditas, eso sí, porque nos llovió un rato (qué raro eso en el norte, ¿verdad?)

Zugarramurdi
Zugarramurdi

 

Como decía, las cuevas ¡guau! Un lugar mágico, muy verde y cuidado. Con indicaciones sobre la película (modo guirilandio a tope) y con muchos pasadizos. A algunos no pudimos acceder porque desde la entrada nos advirtieron que al estar lloviendo podríamos resbalar, así que solo lo evitamos en algunos tramos. 😛

Cuevas de Zugarramurdi
Cuevas de Zugarramurdi

 

Y como que el pueblito este no tiene mucho más, y ya que estábamos bien en el norte, pusimos rumbo a San Sebastián, pasando por la frontera de Francia. Unas casitas por allí… todo taaaan verde… Muy bonito.

Nuestro recorrido fue el siguiente:

  • Aparcar en el parking del Kursaal
  • Oficina de turismo
  • Comer en una taberna de pintxos
  • Paseo por sus calles hasta la Basílica de Santa María
  • Recorrer toda la Concha hasta el Peine del Viento
  • Vuelta hasta la Catedral, y pa’casa!

 

San Sebastian
San Sebastian

 

Al día siguiente decidimos hacer otros tantos km más, e ir hasta Bilbao. También llamado Mordor, porque llegando, nos adentramos en un mundo negro, lleno de nubes, … Vamos, lo normal.

Bilbao
Bilbao

 

Como tanto mi hermano como yo, ya habíamos estado, nos dedicamos a callejear para enseñarles a mis padres los sitios más importantes (Yo no lo pude evitar, y tuvimos que entrar en la biblioteca ^_^) Andar, andar y más andar, hasta llegar al Guggenheim.

Guggenheim
Guggenheim

 

¿Conocéis la historia de la araña? Cuando nos la explicaron en la carrera me quedé prendada, y cada vez que voy, me quedo un rato mirándola, porque es fascinante.
La creadora es Louise Bourgeois, y el nombre de la escultura es “Mamá“. La araña representa a su madre, que era tejedora; pero también representa la madre como protectora y depredadora, por lo que la maternidad es fortaleza  y fragilidad.

 

Por cierto, ¿Encontráis las 7 diferencias? 😋

ONO & LI
ONO & LI

 

Se nos fue toda la mañana (y eso que salimos prontito de Pamplona), y nos fuimos directos a Vitoria-Gasteiz a comer. Comimos en Toloño; ¡creo que nunca podré olvidar las tapas que comimos! Super recomendable. Aquí también pateamos siguiendo los pasos de mi her, que también había estado, y de vuelta a Pamplona.

Vitoria
Vitoria

 

De Pamplona no he hablado, pero entre que llegábamos tarde todos los días y que nos pilló lloviendo casi todas las tardes, vimos “lo justo”: Calle de la Estafeta, ayuntamiento, monumento al Encierro, Plaza del Castillo, Avenida Roncesvalles, la Taconera,…

 

Pamplona
Pamplona

 

Hacía años que no hacíamos un viajecito en familia y estuvo muy guay; a parte que fue pasado por agua y no tuvimos que sufrir los calores del verano… 😀
Este año ponemos rumbo a Lleida; ¡ya os contaré! (Espero no alargarlo tanto como este año..jajaja)

 

Que acabéis de pasar buen agosto…
Yo por el momento me voy a mi city preferida unos días y al “viaje del año”.
¡Os contaré!
(En Instagram @lpiruletas os cuento todo todito todo de primera mano)

 

 

L.Piruletas

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