Reflexiones en la sala de espera

Buenos días (por decir algo)

Pedir cita al médico un viernes 13 no debía tener su parte positiva (y eso que no soy supersticiosa…)

Pero cuando se suma que no te acordabas a qué hora tenías, llegas a las 9’15h y te enteras que tu hora era las 9’54h… entonces es cuando recuerdas que es viernes 13 y puede que sea la mala suerte de la que hablan… o la famosa Ley de Murphy.. o que eres rubia y “es lo que hay”

En tu larga espera te lees unos capítulos del libro más gordo que tenías en ese momento en casa; paras porque el que se sienta al lado te pregunta “de qué hora están llamando “y tú no sabes contestar (y temes porque te pregunte “de qué hora eres tú”)

El caso, que guardas el libro y empiezas a marear por WhatsApp porque como ya piensas que vas a entrar… es una manera rápida de entretenerte 5 minutillos…

Pero no, sigues tosiendo, la sala de espera se sigue llenando, la señora de al lado huele a chorizo, tú toses más y entra ella que dice que es de las 9’40h… Y es en ese momento en el que me he convertido en ‘abuelilla’, de esas que van una hora antes por si acaso… (ay qué pena me estoy dando)

Nada, aquí sigo…. hablando como cualquier mari que llega al médico; hablando con la señora de al lado, que ya me ha preguntado “¿y tú de qué hora eres?” (…) y ha proseguido con un “pues sí que va con retraso…” y lo típico, acaban hablándote de sus nietos, y de los mil males que tienen. Mientras, yo sonrío como chica maja que soy (y toso), y ella sigue quejándose porque la señora ya lleva un buen rato en la consulta…

Decido contaros esto por aquí porque oye, la vida está para disfrutarla.. y si “empezáis el día” (sí, son las 10’30h) riendo, aunque sea a mi costa, pues oye, eso que nos llevamos todos….

Mientras te das cuenta que los hombres de la sala de espera están calladitos… todos prudentes, miran al infinito y a veces resoplan… pero no llegan a abrir la boca quejándose como la señora de al lado… (Cómo somos las mujeres… porque sí, yo también me quejo.. ‘Qué le estará contando la que está dentro a la doctora?’)

Ajá! Salió la señora, entra el señor que resopla, y a la Piruletas le entran los siete males…

 

 

30′ después, ya estoy en el trabajo. Ha sido rápido e indoloro. ¿Os cuento lo que me ha dicho?

MUCHO LÍQUIDO Y PACIENCIA. 💃oleole!

Pero bueno, también me ha recomendado un stick de Mercadona que dice reseca los granos, y en 2 días lo tienes listo. ¿Lo conocéis? Porque sino, en breves os lo cuento, que esta tarde me planto el modo ‘mari’, cojo el carro de la compra y allá que me voy!

 

Hale, chicos… a ver si el ordenador decide dejar de actualizarse y puedo empezar a trabajar…. (válgame…)

1 Comment

  1. Natalia 11 noviembre, 2017 at 2:18 pm

    Aquí una muestra de tener esencia propia a la hora de escribir … te veo y te oigo jajajajaja

Deja un comentario