¡Vuelvo!

¡Ya estoy por aquí de nuevo!
Los que me seguís por Instagram ya estaréis “enterados” de mi “cambio de piel”. Ni me estoy tatuando ni mutando, pero estoy en un momento de mi vida en el que necesito poner cierto orden. Es época de cambios, de miedos, de “socorro”.

Hasta hace unas semanas he sido una becaria de larga duración (¡casi 5 años!), y ahora ya soy oficialmente una parada, pero sin mucho tiempo de paralización. Sigo estudiando, el modo yogui lo he aumentado con más deporte, dieta sanota (al menos durante la semana… y ya para el finde dejo “lo que surja”) La tarea de presidenta también sigue en pie, y cualquier sarao musical es bueno para la evasión; sin dejar de lado la música y las nuevas lecturas.

 

En diciembre abandoné un poco el blog porque ponerme suponía una obligación y estar por aquí tiene que ser algo por gusto, un hobby donde dejarme llevar y contaros desde una receta hasta si la peluquera me ha cortado 2 dedos más de pelo del que le he dicho (Esto no suele pasar con la mía, que es más maja que las pesetas y cuida mis cabellos ^^)

¿Por cuánto tiempo estaré de nuevo por aquí? Pues vete tú a saber… Porque llevo unas semanas “libre”, y entre otras cosas, aún no he puesto en orden los mil papeles que tenía por medio, ni organizado todas las partituras de Navidad… (sí, soy un desastre)

Lo dicho, que en cuanto encuentre un ratito para ponerme delante del PC, dejaré varias entradas hechas, vaya ser que me dé otra aire y vuelva a dejaros tirados 😛 (En Instagram cuento bastantes cosillas, a parte que es un mundo muy divertido para evadirte y conocer cosas nuevas, por quien quiera hacerse cuenta! jaja)

 

 

¡Ah! Ojo al dato… he empezado escribiendo con idea de dejaros la receta de la “pizza” con base de coliflor… pero ¿sabéis qué os digo? ¡Que para la próxima! 😀

 

 

Y de regalo, un poquito de Marwan:

Cuesta comprender que nos pasamos media vida persiguiendo cosas que nos hacen daño. 
Y que perdonar a quien te daña es la única terapia que te acabara curando.
Cuesta entender nuestro pasado, fuimos el amor correcto en el momento equivocado. 
Cuesta, la vida cuesta… 

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